Domingo 22 de noviembre, 2015 Solemnidad Jesucristo Rey del universo “

El Señor reina, vestido de majestad.” Salmo 92


Preparación Espiritual

Señor, estamos aquí, reunidos en tu nombre, para escuchar tu Palabra de vida en nuestra realidad de todos los días y en la realidad de la Biblia, Queremos que tu Espíritu nos ilumine y guíe para que tu voz no nos pase desapercibida, para que resuene con fuerza y capte nuestro corazón, para que rumiemos con ganas lo que hoy nos dices para que encontremos sabor a tu Buena Noticia. Que la escucha de tu Palabra nos desvele un poco más, a través de la reflexión, el diálogo y el silencio, y que nos ayude a verte en la realidad cotidiana, para que podamos vivir, todos los días, con la esperanza y la alegría firme de tenerte a nuestro lado. 1

1 Al viento del espíritu: plegarias para nuestro tiempo – Libro de Florentino Ulibarri


Texto Biblico  – Juan 18, 33-37

33 Entonces Pilato volvió a entrar al Pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? 34 Jesús respondió: ¿Esto lo dices por tu cuenta, o porque otros te lo han dicho de mí? 35 Pilato respondió: ¿Acaso soy yo judío? Tu nación y los principales sacerdotes te entregaron a mí. ¿Qué has hecho? 36 Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí. 37 Pilato entonces le dijo: ¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.


 

Lectura  –  Que dice el Texto?

P. Antonino Cepeda Salazar 2
Algunas preguntas para una lectura atenta
¿Quién confrontó a Jesús con preguntas?
¿Cómo sería el reino de Jesús, si fuera de este mundo?
Cuando Pilato le pregunta a Jesús “¿Así que tú eres rey?” ¿Qué responde Jesús?, ¿Quiénes le escuchan?
Algunas pistas para comprender el texto:
Hoy que celebramos a Jesucristo Rey del universo, leemos una parte breve del relato de la pasión según San Juan. En él
Jesús se muestra siempre com
o quien lleva el control de la situación, es un hombre plenamente libre y veraz. Desde el momento en que llegan por él al huerto se anticipa con la pregunta : “¿A quién buscan?”, y luego contesta: “Yo soy” (Jn 18,4-5).
Aquí, en el interrogatorio ante Pilato, Jesús se muestra seguro de sí mismo, contesta con toda claridad y también interroga. La pregunta repetida de Pilato, es la que motiva una respuesta clara de Jesús sobre sí mismo: “Tú lo has dicho: soy rey.” (v. 37). Pero explica en qué sentido lo es: “Yo nací y vine al mundo para decir lo que es la verdad.” Jesús no acepta la acusación de pretensiones políticas, aunque su modo de actuar tenga estas consecuencias, él realiza signos de vida, y se entrega a sí mismo haciendo el bien a los demás.
Jesús, que existe desde siempre y que se ha encarnado, tiene por misión dar testimonio del Padre: “y da testimonio de lo que ha visto y oído; pero nadie acepta su testimonio.” (Juan 3,32; 8,26). La misión de Jesús es dar a conocer que Dios es Padre, que nos ama y que quiere la salvación de todos: “Tú lo has dicho: soy rey.” (Juan 3,16-17). Jesús da testimonio del Padre, vive para servirle y entregar la vida al cumplimiento de su voluntad.
 Estamos llamados a tomar una decisión ante el testimonio de Jesús acerca de la verdad del Padre. O creemos en Jesús y creemos también en el que lo envió o no. Aquí, Pilato, al igual que los judíos del capítulo 8, no cree que Jesús“es”la verdad, no
lo escucha ni lo entiende.
Jesús termina afirmando: “Y todos los que pertenecen a la verdad, me escuchan”(v. 37).Este versículo evoca la parábola del buen pastor del capítulo 10, donde se dice que sus ovejas escuchan su voz y lo siguen. Los discípulos estamos  llamados a escuchar la voz del maestro. Siguiendo el mismo lenguaje simbólico de Juan 10: somos ovejas que hemos de escuchar al buen pastor.

 

Meditación   –  ¿Que me dice el Señor en el evangelio?

Vivamos el evangelio de este domingo, respondiendo al llamado que tenemos para vivir el Reino de Dios, que aunque no se identifica con los poderes de este mundo, sí comienza desde ahora en la práctica diaria
de las buenas obras. Es oportuno que repitamos las palabras de Jesús
y las hagamos propias:“Yo nací y vine al mundo para decir lo que es la
verdad.” Vivir siempre con la verdad es un reto grande para nosotros, pues son muchas las oportunidades que tenemos para engañar a las personas que nos rodean sólo con el fin de disfrutar algo pasajero que posiblemente nos traiga problemas, vivir el Reino con Jesús y como Jesús es caminar siempre con la cabeza erguida y felices por ser personas honestas y verdaderas.
Juan Pablo II, habla del reinado de Cristo, durante la cuarta JMJ (1989)“
Los invito, queridos amigos, a descubrir su vocación real para colaborar en la difusión de este Reino de la verdad y la vida, de la santidad y la gracia, de la justicia, el amor y la paz. Si de veras desean servir a sus hermanos, dejen que Cristo reine en sus corazones, que les ayude a discernir y crecer en el dominio de ustedes mismos, que les fortalezca en las virtudes, que les llene sobre todo de su caridad, que les lleve por el camino que conduce a la «condición del hombre perfecto» ¡No tengan miedo a ser santos!
Esta es la libertad con la que Cristo nos ha liberado (cf. Gál 5, 1).
Por esto, pido al Señor que les ayude a crecer en esta «libertad real» como criterio básico e iluminador de juicio y de elección en la vida. Esa misma libertad orientará su comportamiento moral en la verdad y en la caridad.
Les ayudará a descubrir el amor auténtico, no deteriorado por un permisivismo alienante y nefasto. Les hará personas abiertas a una
eventual llamada a la donación total en el sacerdocio o en la vida consagrada. Les hará crecer en humanidad mediante el estudio y el trabajo. Animará sus obras de solidaridad y su servicio a los necesitados en el cuerpo y en el alma. Les convertirá en «señores» para servir mejor y no ser «esclavos», víctimas y seguidores de los modelos dominantes en las
actitudes y formas de comportamiento.
Sigamos nuestra meditación con estas preguntas:
¿Cómo considero que sea el Reino de Dios hoy? ¿Soy una persona que irradia día a día el amor de Jesús y su reino?, ¿Tengo palabras y acciones de verdad en mi vida?

Oracion  –  ¿Que le respondo al señor que me habla en el texto?

Señor, sé Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Ti,
sino también de los pródigos que te han abandonado; haz que vuelvan pronto a la casa paterna para que no perezcan de hambre y de miseria.
Sé Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia,
viven separados de Ti; devuélvelos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que en breve se forme un solo rebaño bajo un solo Pastor.

Contemplación  –  ¿como propias en mi vida las enseñamzas del texto?

¡Reina Señor, con tu verdad en mi vida!


 Acción – A que me comprometo para demostrar el cambio

En la Eucaristía del Domingo, reconoceré a Jesús como el Rey de
mi vida, y durante esa semana cada día revisaré si actúo acorde a su voluntad.

Fuente: http://www.lectionautas.com – http://www.discipulitos.com
Editado y compartido: José Enrique Rodríguez Zazueta

 

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