Lectio Divina para el Domingo 8 de noviembre, 2015   32° Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B


“Alaba, alma mía, al Señor”. Salmo 145


Preparacion Espirirtual

Señor, estamos aquí, reunidos en tu nombre,
para escuchar tu Palabra de vida
en nuestra realidad de todos los días
y en la realidad de la Biblia,
Queremos que tu Espíritu nos ilumine y guíe
para que tu voz no nos pase desapercibida,
para que resuene con fuerza y capte nuestro corazón,
para que rumiemos con ganas lo que hoy nos dices
para que encontremos sabor a tu Buena Noticia.
Que la escucha de tu Palabra nos desvele un poco más,
a través de la reflexión, el diálogo y el silencio,
y que nos ayude a verte en la realidad cotidiana,
para que podamos vivir, todos los días,
con la esperanza y la alegría firme
de tenerte a nuestro lado. (1)


Texto Biblico – Marcos 12, 38-44

Jesus frente a la alcancia del Templo
—Les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos los otros que echan dinero en los cofres

38Jesús decía en su enseñanza: «Cuídense de los maestros de la ley, pues les gusta andar con ropas largas y que los saluden con todo respeto en las plazas. 39Buscan los asientos de honor en las sinagogas y los mejores lugares en las comidas; 40y despojan de sus bienes a las viudas, y para disimularlo hacen largas oraciones. Ellos recibirán mayor castigo.»
41Jesús estaba una vez sentado frente a los cofres de las ofrendas, mirando cómo la gente echaba dinero en ellos. Muchos ricos echaban mucho dinero. 42En esto llegó una viuda pobre, y echó en uno de los cofres dos moneditas de cobre, de muy poco valor. 43Entonces Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo:
—Les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos los otros que echan dinero en los cofres; 44pues todos dan de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir.


1 Lectura  –  Que dice el Texto?

P. Antonino Cepeda Salazar (2)

Algunas preguntas para una lectura atenta
¿De quién deben cuidarse los discípulos? ¿Qué buscan los maestros de la ley? ¿Por qué recibirán castigo? ¿Qué miraba Jesús? ¿Cuánto valían las monedas de la viuda? ¿Quién echó más dinero en los cofres, incluso lo que tenía para vivir?
Algunas pistas para comprender el texto:
Se descubren tres momentos en el breve relato. En el primero Jesús señala lo que hay que evitar. En el segundo lo que hay que imitar: Actitud de los maestros de la ley (12,38- 40), actitud de la pobre viuda (41-42), y finalmente, la enseñanza a los discípulos (43-44).
Hay que evitar la ambición y el deseo de prestigio. Jesús les da una lección a sus discípulos, pero no con discursos sino que los invita a observar a la viuda pobre que ha echado unas monedas de poco valor, pero que era todo lo que tenía para vivir. Los escribas confían en sí mismos, son ambiciosos y altaneros; en cambio, la mujer viuda pobre confía totalmente en Dios.
La acusación de Jesús en contra de los escribas es muy dura: devoran los bienes de las viudas y fingen rezar mucho. El Señor Jesús reprueba en varias ocasiones a los escribas y a los fariseos, porque son conocedores de la ley, y la cargan sobre los demás, pero ellos no la practican. O, en todo caso, llega a decir Jesús que se los puede escuchar, pero no imitar sus obras. Los llama hipócritas, y ahora advierte que se tenga cuidado con ellos porque son presumidos, soberbios y altaneros. Y los describe en lo que parece ser lo opuesto a lo que Jesús pide a sus discípulos.
Esto va a contrastarlo Jesús con la pobre viuda. Ella ha puesto toda su confianza en Dios y es en extremo generosa. Ella necesita de la ayuda de los demás para vivir y, sin embargo, da todo lo que tiene. Mientras que los ricos dan de lo que les sobra, manteniéndose en su situación privilegiada, aquella mujer lo da todo y esperará la muerte.


2 Meditacion  –  Que dice el Señor en el texto?

Una viuda, así como un huérfano, representan a las personas que Dios prefiere por lo desprotegidos que son, en diferentes momentos nos hemos sentido tan vulnerables que nuestra fe nos lleva a presentarlo todo, hasta lo que necesitamos para vivir, sobre el altar. También, somos invitados por Jesús a ser humildes, sobre todo, a poner nuestra confianza en Dios, pues como discípulos misioneros debemos dar testimonio de nuestra confianza en él.
El Papa Francisco hace también la invitación de la siguiente manera: “«La viuda fue al templo a adorar a Dios, a decir al Señor que está sobre todo y que ella le ama». Siente que debe realizar un gesto por el Señor y da todo lo que tenía para vivir. Y este gesto suyo es algo más que generosidad, es otra cosa. Elige bien: sólo el Señor. Porque se olvida de sí misma. Podía decir: pero, Señor, tú lo sabes, necesito de esto para el pan de hoy… Y esa moneda volvía al bolsillo. En cambio, eligió adorar al Señor hasta el final.
Confiarse a la fidelidad del Señor: es una opción —dijo el Papa— «que también nosotros tenemos la oportunidad de hacer en nuestra vida cristiana». A veces se trata de «una opción grande, difícil». En la historia de la Iglesia, y también en nuestro tiempo, hay hombres, mujeres, ancianos y jóvenes que hacen esta elección. Y nos damos cuenta «cuando conocemos la vida de los mártires, cuando leemos en los periódicos las persecuciones de los cristianos, hoy. Pensemos en estos hermanos y hermanas que se encuentran en situaciones al límite y que hacen esta elección. Ellos viven en este tiempo. Son un ejemplo para nosotros. Nos alientan a dejar en el tesoro de la Iglesia todo lo que tenemos para vivir».”(3)

Sigamos nuestra meditación con estas preguntas:

¿Mi confianza en Dios está totalmente abandonada a su Providencia? ¿Soy presuntuoso y orgulloso como los escribas? ¿Doy testimonio de que Jesús es el Señor que nunca falla? ¿Cuáles son mis dos mejores monedas que quiero entregar para construir el Reino de Dios?


3 Oración  –  Que le respondo al Señor que me habla en el texto?

¡Te di tan poco, Señor Jesús,
pero Tú hiciste de eso algo tan grande!
¡Soy tan poca cosa ante Ti,
y me tornaste tan rico!
No conseguí darte
todo lo que hubiese deseado,
ni logré amarte como yo quería y soñaba.
Te di tan poco, de verdad, tan poco,
y con tan poco entusiasmo y alegría.
Sin embargo, Tú sabes que en ese “poco”
yo quise poner todo mi corazón.
Tú ves el fondo de mí mismo,
con mi deseo de darte mucho más.
Como transformas mi pobreza en riqueza,
y mi vacío en plenitud,
toma mi don tal como es,
toma también todo lo que él no es
a fin de que en mí haya entrega total,
con mi propia miseria,y sea todo de nuevo recreado
por el poder soberano de tu amor.
Amén (4)


4 Contemplacion –  Como hago propias en mi vida las enseñanzas del Texto?

Señor, te entrego todo, sé que tu misericordia no me abandona.

Accion  –  A que me comprometo para demostrar el cambio?

Durante esta semana mi oración diaria será de ofrenda, me ofreceré al Señor todo, mi vida, mis proyectos y mi familia y compartiré con alguien, aquello que sea especialmente valioso para mí.


1 Al viento del espíritu: plegarias para nuestro tiempo – Libro de Florentino Ulibarri

2 Secretario de la Dimensión de Animación Bíblica de la Vida Pastoral. Conferencia Episcopal de México.

3 Homilía en Capilla de Santa Martha, Papa Francisco 25 de noviembre 2013

4 Ignacio Larrañaga, Manual de Oración para jóvenes -TOV- “Senda” p. 32


Material tomado de: http://www.lectionautas.comhttp://www.discipulitos.com

Compartido y editado por : José Enrique Rodriguez Zazueta

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