Los reunía y les explicaba las parábolas y las Escrituras.
Los reunía y les explicaba las parábolas y las Escrituras.

El Evangelista Juan inicia su escrito “En el principio existía la Palabra y la Palabra está con Dios, y la Palabra era Dios” (Cfr. Biblia de Jerusalén), esto desde que iniciamos la lectura nos damos cuenta de que la Palabra siempre ha existido y seguirá existiendo porque la Palabra es Dios. Al leer lo que leemos, no es solo literatura de hace años atrás, o el pensamiento personal del escritor, sino que es la viva Palabra de Dios la que se hace presente, y deber nuestro como Cristiano y como creatura de Dios, poner atención a ella. Es común tomar estos versos e historias como solamente algo que ya ocurrió o que le ocurrió a un grupo de personas o solo a una, y por lo tanto ya no aplica para mi persona, mi familia o mi comunidad, mucho menos para este tiempo. En las parábolas que Jesús enseñaba acerca del Reino de Dios (Su Padre), hace un constante ejemplo de lo que existe en ese momento y a los alrededores de las personas para que puedan entender el mensaje de salvación que trae. Un mensaje que trasciende las ideas, culturas, pensamientos personales o colectivos, porque nos habla de una doctrina personal, que es la de estar bien con el creador de todo (Cfr. Gen. 1), y al entender estas palabras que se en nuestro interior se convierten en Palabras, es cuando van haciendo surco en nuestros ser y deja que aflore la persona interna, la espiritual, la que conecta con Dios Padre. Cabe mencionar que Adán y Eva caminaban por el Edén en presencia de Dios (Cfr. Gen. 2 25), y conversaban y compartían el Edén. Ese Espíritu de Dios que se manifestaba al espíritu del hombre de una manera transparente y estable, porque Dios está con ellos y entre ellos. Lo que ellos escuchaban de Dios era la Palabra que en ese momento era viva y eficaz.

Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros
Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros

La Palabra se hace presente.

Cuando Jesús, el Mesías nace, la Palabra que existe desde el inicio de los tiempos se hace presente, se hace de una manera tal que nosotros podemos palpar, ver, seguir, cuestionar y lo importante es que nos enseña en primera persona. Nos muestra que la carne no es impedimento para que el Espíritu de Dios actúe en el hombre y a través del hombre en beneficio del hermano. Nos muestra la debilidad que tiene la carne y la fortaleza que el Espíritu que Dios soplo en nuestra concepción, actúa de manera tal que nos levanta, nos encamina y nos da la sabiduría de acción y de pensamiento. Jesús obró siempre a favor del que menos tenia, debilidad de espíritu, debilidad en la carne, pero también ayudo a aquellos atormentados por la superioridad de las vanidades del mundo. Las riquezas de la tierra, el poder de dominar.

Pedro y Juan subian al Templo para la Oracion. Habia un hombre tullido junto a la puerta. Hech 3 1-9
Pedro y Juan subían al Templo para la Oración. Había un hombre tullido junto a la puerta. Hech 3 1-9

La palabra Actúa.

Al leer las historias que se cuentan de Jesús el Mesías, vemos tal vez que están lejanas de nosotros, pero vemos que son actuales y posibles en nuestro actuar. Jesús se mantenía en ese constante estar en el Padre, (Se retiraba a Orar) guía de todas sus acciones, de sus palabras que al llegar al corazón de los escuchas se convertían en Palabras, porque actuaban en el interior del ser, ese ser espiritual que es como Adán cuando estaba en presencia de Dios en el Edén.

Escrito y compartido por José Enrique Rodríguez Zazueta

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